Nada.

Salí a correr en pleno sol, me deshidraté. Me mudé, cambié de casa porque mis antiguos arrendadores resultaron psicópatas. Conseguí un nuevo departamento y pedí a mi Padre ayuda económica. La regué, me gasté todo mi sueldo en el primer día en Marzo. Caducó toda la comida. Gasté en películas, me retrasé en verlas. Terminé de leer a Cormac McCarthy, lloré. Hice tareas. Tendí mi cama. Me enojé, me pidieron prestadas mis películas. Puse mensajes en Facebook. Tuité. Escuché a José José. Canté. Me volví fanático. Descubrí pollo loco, me encantó. Salí a correr...Nada...Fui a Box, bajé mis tiempos en prueba cooper. Golpeé, troté, me perdí corriendo y me encontré entre hombres armados, pensé que acabaría mi vida. Estudié. Tuve conflictos con mi compañero de administración estratégica, hice la tarea mal. Reprobé. Vi "despertares", admiré las actuaciones de Robert de Niro y Robin Williams y todo el día actúe los parlamentos. Lloré. Dormí. Salí a correr. Vi el retrato de Dorián Gray, no me gustó. Llamé a mi Papá, conversamos y le dije que me sentía mal. Pensé en Harvard. Hice Tareas. Leí el caso del Dr. Vidal y no me gustó, me dormía, ya no quería vivir. Canté. Mi vecino me odia porque me gusta cantar. No me importa...Nada...Me enamoré de la chica de sushi Gallery y fui un par de veces a comprar...Nada...Se ponchó mi llanta a las 10 de la noche y nadie me ayudó, le grité a mi papá mi frustración por celular y sus indicaciones fueron un éxito, salí adelante. Fui a una vulcanizadora, se perdió una chapa de una tuerca.  Me regañaron mis publicaciones en facebook, no importó; seguí publicando. Tuité. Me reí leyendo los tuits de otras personas y me volví más sarcástico, estuve más relajado y anduve alegre. Me deprimí. Me puse a pensar que lo que hago no tiene sentido. No quiero crecer. Vi el "pescador de las ilusiones", lloré. Vi el "maquinista", tuve más respeto por Christian Bale. Comenté con mis amigos mis pareceres de películas, lo disfruté. Vi "Greenberg" y me quedé con cara de "¿what?". Leí, lo rechacé, tuve apatía y no quería hacer nada, no encontraba sentido a todo lo que hacía pues presenciaba un desierto, no tenía dirección. Salí a correr, admiré el paisaje, las montañas, me sentía fuerte, me desanimé, no hay muchas personas que acompañen a correr. Sólo. Solo. Vi "cuando un hombre ama a una mujer", Lloré. Me volví fan de Elvis. Canté 46 veces "An american trilogy". Soñé que bailaba y cantaba en el World trade center. Comí sushi, desapareció la chica o mi miedo de hablarle hacía que fuera a otros horarios. Estudié. Me percaté que de pronto perdí la concentración y la importancia de estudiar. Hice la tarea. Presión, sentí una enorme fuerza que quitaba mi respiración por tener que reponer dinero y sacar adelante el semestre. Dormí. Fui a Box, escuché las anécdotas del coach y las injusticias de empresas como el Tec de Mty; ellos compran deportistas y el trabajo de los entrenadores queda en el olvido. Tuité. Caminaba e iba contando chistes, me reía, no hay mejor acompañante cómico que mi querido yo. Canté "suspicious minds". Gasté. Escuché a Elvis. Cargué gasolina, el intendente me explicaba sus emociones de ver otra vez a la selección nacional contra Venezuela, no me importó. Comí...Nada...Tuve pesadillas, no dormía a gusto. Tuité y facebook, tuité y facebook. Lo odié. ¿Dónde estaba yo? Aquí, como siempre.  Vi Elvis on tour, lo disfruté. Cené sushi. Desayuné fruti lupis. Vi los videos de Yoga, me ejercité. Cambié de canal, me preguntaba si había algo más idiota que "mitad y mitad". Dudaba, de Dios y mi existencia. Fui Feliz. Pagué, ropa, dvds, cds, libros, copias y dulces. Trataba de matar una mosca, enorme, del tamaño de Manhattan, no pude. Reí, leí más chistes. Discutí por internet con primas, con amigos y con desconocidos. Cené sushi. Escuché incoherencias. Dudé. Perdía y volvían los ánimos. Desierto. Calor, frío. Cambios de temperatura. Presión. El tiempo se acorta y las tareas aumentan. Vi "Nick y Norah", me gustó. Escuché a Elvis. Le di una oportunidad a Bob Dylan. Pensé en renunciar. Salí a correr. Me cansé. Fui a la plaza comercial, vi "127" horas de Danny Boyle, salí a comer y regresé a ver "Never say never". Me dio la fiebre Bieber. Canté con Elvis. Arreglé mis cosas, recuperé el ánimo. Me bañé. Un tarado se estacionó en la puerta de mi cochera, me enojé. Una vecina llegó y llamó a la grúa. Me admiré. Me enamoré de la vecina. Tiemblo. Compré muñecos de Thor,  los acomodé en una repisa junto a "the dude". Los vi. Se adelantó la hora y perdí el desayuno de Mc Donalds, me acordé de Adam Sandler en un papá genial...Nada.. Corrí. Arreglo mis cosas y me dispongo a continuar...Nada...Calor y mañana probablemente baje la temperatura. Escuché la canción del nuevo disco de Joan Sebastian...Nada...Extraño ser bebé. Me lastimé el tobillo y espero correr mañana....Nada...Limpié y bailé. Leí hipocresías. Me enteré de chismes. Tuve reclamos. Hice reír. Me preocupaba y estresaba de todo el por venir....Nada...Recordé el pasado, buenos amigos. Recordé a las personas que considero más desagradables del pequeño pueblo donde crecí...Nada...Me emocioné, volví a ver la parte en que Goku se convierte en súper Sayayin. Apagué la tele, ya no confío en los interlocutores del programa "tercer grado", me enojé. Ordené mis películas. Miré afuera de mi cuarto por la ventana. Ordené mis cds. Compré nuevos libros, cambie de parecer y ya no importaba si había devenir grande o no, haría mis cosas. Hice una agenda, prometí cumplirla, ahorrar. Pensar bien y tomar decisiones mejores y más acertadas. Sonreí. Tuve la premonición de descansar mejor...Nada...Mañana será otro día..Nada.


EXHS

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