”Oh Dios

 …”Oh Dios, protégeme del mal de la discordia y líbrame de todas las pruebas, y sáname en lo manifiesto y en lo oculto, y purifica mi corazón del rencor y de la envidia y no permitas que nadie me oprima!

¡Oh Dios, te pido que tome el bien que Tú conoces y que deje el mal que Tú conoces y te pido la garantía de mi provisión, la templanza con lo que es suficiente; una salida clara de toda incertidumbre, una posición correcta en toda discusión, la justicia en la ira, el contentamiento y la serenidad ante lo que el destino trae y la moderación en la pobreza y en la riqueza, y humildad en palabras y hechos, y la veracidad en la seriedad y en las bromas!
¡Oh Dios, tengo ciertamente pecados entre Tú y yo y pecados entre yo y Tu creación! ¡Oh Dios, en lo que de ellos afecta a Ti perdóname, y en lo que de ellos afecta a Tu creación alíviame de su carga y enriquéceme con Tu favor: ciertamente Tu perdón es infinito!
¡Oh Dios, ilumina mi corazón con conocimiento y acostumbra a mi cuerpo a Tu obediencia, y preserva mi vida interior de la discordia y ocupa mi mente en la contemplación y protégeme del mal y los susurros de Satán y adviérteme de él, oh el Mas Compasivo, hasta que deje te de tener poder sobre mi!..."
Extraído del "Dalail al-Jairat Indicaciones de las bendiciones y aparición de las Brillantes Luces en la mención de la Oración por el Profeta Escogido (asw)"

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