Amor, esto es amor.

¿Escuchas los susurros de mi alma, en tus oídos?
¿Escuchas los pronunciamientos de mi amor en tu ser?

¿Sabes escuchar?
¿No te has dado cuenta que el mundo es chico para mi amor?
¿No te has dado cuenta de que el universo es mi creación y está a mi servicio, al servicio de mi amor por ti?

El buscador espiritual sabe a quién amar.
El espíritu sabe lo que debe esperar, sabe cómo amar, y no pierde tiempo en turismos, en aventuras; porque el espíritu echa raíces sobre tu corazón, el tuyo y el mío, el nuestro que nos enlaza a través de todos los tiempos, sobre el campo de dios.
Amor, soy la eternidad.
El buscador espiritual hace crecer el amor sobre nuestro pacto, sobre nuestra imantación.
Tú y yo, somos uno. Soy uno cuando me aventuro por tus cabellos, cuando poco a poco desnudo tu piel y descubro la divinidad que aguardabas.

¿Es suficiente tanto amor?
¿Basta el universo para contenerlo?

Yo lo hago más grande.
Un hombre se hizo amor, por una mujer.
Para eso está mi mente, para eso está la infinita creación de posibilidades, de besar y descubrir una y otra vez tu mismo ser, a través de las edades, a través de lo que has sido, de lo que eres y de lo que podrás ser. Yo te amo.

Porque he venido desde todos los tiempos, encarnado en este cuerpo, que ha aventurado sus emociones y sus sensaciones para verte, para sentirte cuando  te halle en toda tu piel, mapa de mi destino, mundo que recorro desde tus pies, por los territorios de tus piernas amando, cada paso, amando cada espacio, cada punto en tu piel y debajo de toda tu carne, adentro, en esa luz donde percibes toda la creación, allí habito yo, en la más sublime belleza donde surge todo. Ahí te amo.

Ahí te amo.
Amor, yo no perezco en la distancia, ni en la muerte, ni en el espacio.
Amor, yo no soy un mortal, un individuo más.
Amor, yo no soy un oficio, un amigo, un ciudadano más.
Amor, yo soy yo, yo soy todo, soy el principio y el fin.
Amor, yo me he vuelto amor para habitarlo todo, sólo por ti.
Amor, yo soy amor, para ti, por ti, acompañándote siempre en tu sublime belleza, y hablándote de mi amor, sin palabras, con emoción, con color, con espíritu, y sin carne, le hago todo el amor a tu alma.
Amor, yo soy amor.
Amor, comprende, que el amor soy yo.

Esto es amor.


Erick Xavier Huerta S.

Comentarios

Entradas populares de este blog

México es un país estresado.

La furia.

Una realidad preocupante.