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Mostrando entradas de abril, 2017

Frío en París

Las sábanas desconocían su pasado. No sabía el aire de sus pensamientos. Se entregó dejando de lado su dolor. Extranjero en tierra de poetas, admirando el bello paisaje cobijado por los árboles de nostalgia, melancolía y amor de la tierra de París, en el mismo entendido de la misma lengua de mi madre, pudo hablar con una mujer que se resguardaba allí tratando de hallar consuelo, nuevas experiencias, tratando de ser, porque en tierra extranjera, dicen, puedes ser alguien. Los títulos de la tierra extranjera prometen nueva vida, una nueva óptica, para que te miren diferente. Pero yo, yo era distinto, yo sólo iba por ocio, yo sólo iba porque así me había arrastrado el viento. Hasta aquella tierra; respiré nuevas prosas, nuevos cuentos. Aquella arqueología te hacía suspirar la sangre, la batalla, el dolor de la plebe, el fuego interno de la revolución.  El amor, era lo último que buscaría experimentar, mucho menos con la prisa, mucho menos con el tedio, mucho menos con la atmó...

La emperatriz monstruosa

Hija del Rey Salomón. Mona, era femenina, era la emperatriz por excelencia. Mona gozaba de toda la fortuna de su padre, el rey Salomón, un excéntrico minotauro que osaba de espantar a todo su reino con su fealdad y enorme inteligencia. Minotauro Salomón osaba tener sexo con todas las criaturas del reino, siempre femeninas, siempre que llamaran su atención, por eso osamos decir todas, porque todos sus antojos eran cumplidos. El poder de Salomón le trajo abundancia y riqueza que sólo llegaba a compartir con su pequeña Mona, una femenina, soberbia, de enorme ego, que presumía saberlo todo, que presumía siempre ser más inteligente que su padre. Mona tenía once hermanos, unos que eran perros, otras hienas y otras fieras. Algunos fueron desterrados. Sus otros once hermanos no eran amados por Salomón. Salomón era caprichoso y estaba loco. Era bipolar. A veces estaba alegre, a veces estaba triste, pero mayoritariamente, Salomón vivía enojado. En un reino vecino, el rey Draco, le había roba...