Erotismo
Me da miedo estar viviendo en una época donde el erotismo y el amor se han pervertido. Enajenados y llenos de persuasión para lucrar con los cuerpos, para venderlos y para volvernos objetos mediáticos y de adoración, da miedo. Me da miedo no saber qué hacer ante el imperativo mundo del consumismo. He despertado de la letanía en la que estaba, producto del embrujo de hacerme presa de ideas que no me daban libertad, que simplemente cobijaban mi debilidad y me daban tiempo para aplazar sufrimientos, para evadirlos, para desconectarlos y alejarlos de mi pensamiento. Los amores y las utopías me dañaban con su ausencia, con su burla ante la miseria de extrañarles y mostrar un deseo que nunca se podría cumplir. Ahora mi corazón me ha hablado nuevamente, y sigo depositando brillos en mi fe cuando espero comunicarme con dios y entender sus señales. Creo que definitivamente soy un escritor. Y creo que el amor ha desplegado una historia sui generis para lo que yo hubiese podido ima...