La maldad del hombre
El mundo nos hace fríos, cálidos, a distancia, sin remordimientos, con ganas de pero sin permiso. La tierra nos hace endebles y preferimos agarrarnos de las creencias, nuestra imaginación es lo único que nos puede salvar de la realidad. Los hombres en el mundo tienden a corromper la libertad. Los hombres en el mundo gustan de la violencia, del grito y la maldad. Los hombres en el mundo aprenden que para ser buenos hay que saber de lo que daña, empobrece, discrimina y maldice. Los hombres en el mundo tienden a encerrarse en círculos de vicio. Los hombres en el mundo aprenden a lastimar. Matan, y escriben historias de muertes prematuras, a manos de hombres, daño de hombres por hombres, entre distintos sexos, entre distintas edades; porque se desea que se expanda por el mundo el daño, el impacto a las almas y a los cuerpos. Los animales sufren, los hijos de los hombres lloran y las futuras generaciones anhelan que su venida sea definitoria para cambiar los escritos permanente...