Entradas

Mostrando entradas de enero, 2013

COMPETENCIA

La competencia nos hace cabrones, fuertes y con frustraciones cuando perdemos, sin nada saludable más que el fijo objetivo de ganar a cualquier costa sin ningún remordimiento, queja o sentido del deber del bien. La competencia arroja a unos a la conformidad, y a otros a la guerra hasta perder la vida por un triunfo. La competencia nos induce a querer estar siempre arriba a como de lugar. La competencia despierta envidias y deja ciegos a los impotentes, que no han podido prepararse lo suficiente para ir al campo de batalla. La competencia te obliga a la superstición y a la suplica, al lamento y a caer de rodillas cuando no tienes lo suficiente para dar; cuando no eres digno contendiente. La competencia es un acto pueril donde perdemos toda la humildad. Tal vez al subir al estrado nos damos cuenta de que la grandeza siempre querrá ser rebasada por la ambición. La competencia nos hace arrogantes y nos invita a estar lejos de Dios. Pero. Sin competencia no habría límites que re...

Miserable.

Con  los recuerdos ahogados llenos de dolor, quisiera estar desmemoriado. Ausente. Solo, dejado al vacío; queriendo estar sobre una cama de limosnas de Dios, para no sentirme tan miserable, para sentir un poco de misericordia. En las mañanas frescas de todos los meses, ansío un destino distinto, un origen donde mi lengua materna fuera otra, una más poderosa, que me acercara a la divinidad que tanto presumen los de los Olimpos. Pero me tocó ser mortal, uno más de los que andan en la esclavitud, abajo, con la prohibición de acercarse a las doncellas más bellas, a las que sólo tienen acceso los verdaderos Dioses. Yo sólo me quedo contemplando su belleza y añorando en secreto una realidad que no puede ser jamás.  Debo quedarme con las alegorías donde se cambian las estrellas y el destino es diferente. Donde mi fatalidad no es, solo mi corazón se sacia de voluntades infinitas. Allá en las nubes color rosa, anida una mujer de belleza inigualable, del candor del amane...

El chico

Aquí ronda Dios a pesar de sentirse uno abandonado, de no tener más que gritar por desesperación y con los sueños descansando pues han muerto. El niño tenía grandes aptitudes de escribir y en licenciatura le callaron por el uso tan malo que daba a los signos de puntuación, pero en ortografía tenía buenas aptitudes y la maestra de redacción avanzada quedaba maravillada con sus creaciones del chico que escribía inspirado encerrado en su círculo privado, la ésfera budista. El chico tenía serios dolores del alma porque aguardaba todo el amor que sentía por aquel amor paltónico que figuraba en una chica de pelo color negro y una belleza modesta. Era mucho amor y no sabía por qué.  El chico tuvo que guardar todos sus sueños muertos. Y ya no andaba con rumbo a ningún lado, estaba en un desierto añorando respuesta de un camino, una vida, un sentir, sentir....¿de qué? ¿de ser valorado?¿de ser algo más que un humano? ¿de servir para algo más que la creación? El chico no era modesto, m...