Lo bueno siempre espera.
Lo bueno siempre espera. En un momento donde la virtud crucial de la paciencia se pierde en el mundo de la civilización actual, por la prisa a consumir, tener y presumir estar adelante, vale la pena reconsiderar la emoción fundamental por la cual podemos proyectar nuestro ser en el máximo esplendor. El ser humano está destinado a la bienaventuranza, ananda dicen los Vedas. Los Vedas y Upanishads describen que el ser verdadero es conciencia de la existencia de la bienaventuranza eterna. La bienaventuranza no significa solo el placer sino la naturaleza esencial del ser humano cuando se libera del miedo y los deseos mundanos. En la unidad no hay dualidad. En la unidad no hay división, no hay marginación, todo pertenece. Humanidad, sabiduría, cultura y fortaleza que está en una persona que posee toda la riqueza de la tierra, es unidad de bienaventuranza. La paz es creciente y es profunda. La bienaventuranza, dicen los Vedas, es la naturaleza intrínseca del ser humano y alca...