Una vida comunicativa
Una vida comunicativa Desde la temprana infancia, había una motivación poderosa por dedicarse a la comunicación y la política, a la expresión, producir contenidos, manejar los recursos técnicos, cámaras, micrófonos y actuar para comunicar. Bueno, y es que el problema de la humanidad es la comunicación. Al tanto, así fue tratando de incidir, trabajando en la comunicación desde una postura que me implicaba aceptar los límites en mi infancia, pero que al cabo del tiempo pude incursionar en los estudios del teatro, del cine hasta tomar la decisión de ser un profesionista de la comunicación, estudiando las distintas teorías que ello implica, pero, además, recordando hoy que he dedicado los últimos seis años a estudiar con tremenda intensidad el modelo de semiología de la vida cotidiana. Cuando realizaba mis estudios profesionales en ciencias de la comunicación, comencé mi aprendizaje de semiótica en la cátedra impartida por Alfredo Tenoch Cid Jurado, quien logró su doctorado bajo la pr...