Basta el amor.
Basta el amor, despertar, y tener incondicionalmente, siempre, para su servicio, siempre, a la luz de la piel, dispuesto, soñando, en contacto, con todo y todo, mirando, oyendo, viendo. Basta el amor, después de la luz de sus ojos, y después recordando, imaginando, añorando y anhelando. Basta el amor, porque después de haberlo despertado, podemos volver a dormir, y volver a esperar, con ansías, abrir los ojos para poderlo contemplar. Basta el amor, aún después de la mentira, aún después del miedo, basta más, más aún cuando aparece la farsa, la desgracia, aún más, ahí, basta el amor. Basta el amor, porque después, después da sentido y proporción a todo acto, a todo hecho, a todo lo consumado. Basta el amor, después de la nada, después de todo, aún después de todo el universo, y su destrucción. Basta el amor, porque su fuego arde en mi corazón. Basta el amor, cuando lo reconozco, en su luz, al centro, al centro de mi corazón. Después de ...