Nadar en mar abierto
Todo comenzó, nadando, entrenando. Y aún no he encontrado equipo con quien entrenar para mejorar mis tiempos como antes hacía en universidad. Tampoco he podido consolidar amor alguno con esos sueños que parecen ser premonitorios. En fin. Yo seguiría entrenando y desahogando mis energías en limpiar mi mente mientras corro, mientras nado, mientras camino, mientras pienso y sobre todo, mientras trabajo. Eran tiempos electorales y yo tenía un compromiso férreo por hacer respetar mis principios y mi lucha por la libertad y por la justicia. Porque encontré en el periodismo un oficio que trabaja para la justicia, para la verdad, para el honor, para lo mejor que enaltece la condición humana. Había muchas cosas qué hacer; construir el cuerpo del programa y diseñar las entrevistas acorde a lo que quería comunicar, a la lucha, a la victoria que queríamos conseguir. Libertad de ideas, destruir paradigmas y ser parte fundamental de una democracia. Así vinieron esos días de con...